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Zaragoza

Viernes, Octubre 24, 2014

ZARAGOZA, La ciudad de las Cien Torres

Aguas_bravas_Zaragoza_380x240Situada en el centro del valle del Ebro, Zaragoza es la capital de la comunidad autónoma de Aragón. Está exactamente a unos 300 kilómetros de las principales ciudades españolas y de la ciudad francesa, Toulouse, por lo que su excepcional situación geográfica la convierte en un importante nudo logístico y de comunicaciones. Zaragoza es una ciudad abierta y hospitalaria con una historia bi milenaria que la convierte en un paraíso de arte multicultural.

Fundada como colonia inmune romana de nombre CAESARAUGUSTA, puja como ciudad clave en el norte de la península en la época visigoda. Los musulmanes a su llegada, crearon la marca y la taifa de Zaragoza; bautizando la ciudad como SARAQUSTA, haciendo de ella una de las capitales más importantes de los primeros reinos de taifas y centro de la urbe del reino islámico. Reconquistada por los cristianos de la mano de Alfonso I de Aragón en 1118, siguiéndole un periodo de crisis demográfica que la ciudad supera a finales del siglo XV. Con la construcción de la ciudad en la primera mitad del siglo XVI, se inicia un renacimiento ciudadano. Dominado por numerosas torres de estilo mudéjar, su paisaje urbano cambia, por lo que se la conoce como la “Florencia española” o la “Ciudad de las Cien Torres”…  

La capital del valle medio del Ebro cuenta con más de dos mil años de historia. Restos de poblamientos del final de la edad de bronce demuestran que la población documentada más antigua data del siglo VII a.C. Durante la dominación romana, se convierte en la urbe más importante del valle medio del Ebro. Es asediada y conquistada por los Suevos, los Visigodos que la incorporan al reino de Tolosa, y por los Vascones entre los años 452 y 541. En el siglo VII, Musa Ibn Nusaïr el sarraceno la ocupa y la convierte en un núcleo urbano musulmán al que llama Medina al-Baida Saraqusta (Zaragoza blanca). La presencia musulmana se nota en el perfil urbano de la ciudad, ya que se construyen nuevas murallas y nuevos barrios: la Judería y el barrio Mozárabe. En 1031, se erige como capital del reino de la taifa de Saraqusta y en 1118, Alfonso I el batallador vuelve a conquistarla, convirtiéndola en capital del reino de Aragón y empujando fuera de sus muros a la población musulmana. En los últimos 30 años, el casco urbano de Zaragoza ha crecido enormemente, superando la barrera natural del Ebro y construyéndose nuevos y populosos barrios. Hoy, la ciudad de Zaragoza sigue pujante, renovándose y siempre innovando, pues es la quinta ciudad española en índices demográficos. Pasar unas vacaciones en Zaragoza o viajar a ella por el motivo que sea, supone viajar a través de  dos mil años de historia y cultura, ya que han pasado por la ciudad que nos ocupa casi todas las civilizaciones que dominaron en la península y cuyos restos y monumentos enriquecieron el patrimonio arquitectónico de la ciudad; y que además hoy es un aliciente histórico en el turismo de Zaragoza. En dicho patrimonio histórico están representados los estilos de dichas civilizaciones, ya que además de ser románica, medieval y mudéjar, en toda la ciudad podemos observar en sus edificios tintes renacentistas y neoclásicas, perlas de arquitectura barroca, modernista y contemporánea.

Algunos de los principales lugares emblemáticos de la ciudad de Zaragoza son: La catedral-basílica de nuestra Señora del Pilar, obra de Francisco de Goya, es el templo barroco más grande del país; la catedral del Salvador que es una mezcla de estilos románico, gótico, mudéjar y barroco declarada patrimonio mundial de la humanidad; y el Palacio de la Aljafería que es una construcción árabe con tintes renacentistas. Son también de obligada visita el Auditorio o el Complejo empresarial World Trade Center, el Palacio de congresos de Aragón o la plaza del Pilar. No defraudan ni sus entornos naturales como el canal imperial de Aragón o el Vedado de Peñaflor, ni sus museos (El centro de historia, el museo Pilarista o el museo del teatro romano…) en los que historia y cultura van de la mano y están presentes en forma de cuadros, esculturas, obras, ruinas romanas…  Antiguos monumentos judíos o musulmanes; o alguno contemporáneo tal como el recinto de la Expo Agua celebrado en la ciudad de Zaragoza en 2008. El casco histórico de la capital aragonesa es su núcleo del ocio tanto diurno como nocturno: teatros, cines, exposiciones, festivales, conciertos y ferias son los componentes de una rica agenda cultural para los viajeros en busca de diversión; pues en esa ciudad de arte tan vital, el ocio se sirve a la carta. Zaragoza es una ciudad muy festiva. Es conocida en toda la península ibérica y gran parte de Europa por las fiestas de la Virgen del Pilar; aunque es de apreciar también su semana santa (declarada de interés turístico nacional) entre otras festividades. Estas celebraciones incluyen vaquillas, deportes, desfiles religiosos, procesiones, ofrenda de flores y un despliegue de folclore regional que vuelve la ciudad alegre y bulliciosa. El turista podrá observar de cerca el carácter más festivo de los MAÑOS, así como sus más arraigadas tradiciones entre las cuales destacan el ir de tapas. El tapeo es una gran tradición zaragozana que permite probar todo aquello que gusta de la gastronomía zaragozana en forma de pequeños y sabrosos bocados. Aparte del tapeo, la gastronomía de Zaragoza, con su ingrediente típico que es entre otros el ternasco; y una de sus preparaciones como lo es en pepitoria, a la baturra o a la aragonesa, son solo algunos elementos de la extensa cocina aragonesa, famosa por su quesada aragonesa, sus migas con tropezones, sus cabritos asados o su bacalao zaragozano son algunos de las delicias del menú de la gastronomía aragonesa. Antes de ir a pasear (la mejor manera de bajar una buena comida), pruebe algo que le endulce la vida empezando por su paladar como las tortas escaldadas, el pan dulce de Borja o las migas con chocolate por ejemplo; antes de cumplir con otra tradición que es un lujo al alcance de cualquiera. Es tradición ponerse calzado y ropa cómoda y salir a pasear por la ciudad. Además de ser la mejor manera de admirar su impresionante legado monumental, jardines, bulevares, zonas verdes y peatonales hacen las delicias de los amantes de los paraísos urbanos. Tampoco se puede dejar de visitar los alrededores de la ciudad con sus paisajes, sus pueblos con encanto, sus rutas culturales y sus lugares de interés turístico se encuentran en plena naturaleza y están a menos de 90 minutos del centro urbano. Zaragoza posee un clima mediterráneo continental semidesértico con temperaturas extreman en invierno como en verano. Gracias al conjunto naturaleza, evaporación y lluvias escasas, Zaragoza goza de una singular y exuberante vegetación esteparia. Esa vegetación que es en sí una rareza botánica y paisajística es muy admirada a nivel europeo, y cuyo contraste con sus sotos fluviales les hace ideales para la práctica de cualquier deporte de agua, por el inmenso deleite de sus amantes. Es una ciudad para aprender y para disfrutar. Sus 2000 años de historia y cultura, sus raíces multirraciales, su gastronomía así como su gente abierta, afable y hospitalaria hacen de Zaragoza un destino interior inmejorable para cualquier viajero que quiera sentir la ciudad de las cien torres.